Psicoterapia
Imagino que, si estás por aquí, es porque estás barajando iniciar un proceso terapéutico.
No se me ocurre una mejor forma de empezar a transmitirte lo que sucede en terapia, que describiéndote mi propia experiencia con mi terapeuta:
UN ESPACIO DE CALMA, RECONOCIMIENTO PROFUNDO, REFLEXIÓN Y REDESCUBRIMIENTO DE MÍ MISMA
La terapia es un encuentro íntimo y único entre dos personas que se construyen e influyen mutuamente.
Empezar un proceso terapéutico es iniciar un viaje hacia atrás y hacia dentro, para resignificar y darle valor a tu presente.
Esas son las principales premisas de mi enfoque:
LA PSICOTERAPIA PSICOANALÍTICA RELACIONAL
La mirada relacional
La perspectiva relacional tiene una base humanista e integradora, que trascendiendo de diagnósticos o clasificaciones rígidas, mira en la persona y en su historia de una manera muy amplia y desde diferentes factores.
Es un estilo terapéutico que indaga y profundiza, que cuida tus heridas.
Y que busca ayudarte a comprender mejor quién eres (en todas tus formas) y qué te sucede.
En sesión, unimos las piezas de tu pasado, para reconstruir y darles sentido a tus vivencias presentes.
Juntas buscamos la forma de ayudarte a soltar lo que no te pertenece y a adueñarte de lo que es tuyo; a encontrarte y vivir una vida más plena y conectada contigo.
La mirada relacional se centra en el trauma, tiene perspectiva de género, mucha base neurocientífica, y unos pilares teóricos sólidos y potentes que nos permiten mirar a cada paciente de manera única y personalizada, teniendo en cuenta a la persona que tenemos delante, su carácter y sus particularidades.
Hay un punto importante, y es que la psicoterapia se entiende como un proceso; no hay “recursos” o “protocolos” rápidos que vayan a “curarte” al instante.
Las soluciones rápidas taparán el síntoma, pero si no vamos al origen, lo más probable es que encuentre otra manera de brotar.
Nuestro cerebro es muy conservador y necesita tiempo para crear las nuevas rutas neuronales que necesitamos para observar cambios en nosotras.
Por eso podemos entender la terapia más bien como una transformación progresiva y profunda.
En terapia, nos detenemos a buscar tu voz y tu esencia y a darles fuerza.
Por eso te invito a que le des un espacio a tu paciencia, y a esa curiosidad o asomo de autocuidado que te han traído hasta aquí.
Seré feliz de acompañarte a descubrir cuál es el secreto de tu síntoma.