Últimamente pienso mucho sobre la identidad.
Sobre esas partes de ti que tienes integradas en el conocimiento global sobre ti misma, que pertenecen a la conciencia y que asumes como tuyas.
Y en esas otras partes amenazantes para la conciencia, que no puedes asumir como tuyas y que permanecen disociadas.
A estas últimas, podemos llamarlas ‘No yo’
¿Qué es esto de no poder asumir partes de nosotras? ¿Cómo llegamos a esto?
Pues en el desarrollo temprano.
Cuando eres una niña eres absolutamente dependiente.
Biológicamente estás preparada para sobrevivir a cualquier coste,
por lo que si hay estados de ti que amenazan la relación con alguno de tus cuidadores,
lo más probable es que te adaptes para bloquear o rechazar esos estados.
Todas y todos estamos expuestas al trauma de desarrollo. Precisamente porque no hay padres perfectos.
Pero cuando la mamá o el papá están muy desregulados o tienen patrones relacionales complicados, pueden darse consecuencias como estas:
Piensa en ti con 5 años:
¿Qué pasaría si cada vez que te pones triste, tu padre se pone aún más triste y toda la tristeza pasa a pertenecerle?
- Que aprenderías que tu tristeza abruma al otro, y que además ya no está disponible para atenderte.
¿Qué pasaría si cuando te enfadas, tu madre siente miedo?
- Que aprenderías que si te enfadas eres mala, que tu rabia puede hacer que no te quieran.
¿Qué pasaría si en el colegio, cada vez que lloras, el profesor te ridiculiza?
- Que aprenderías que no puedes mostrarte vulnerable, porque es motivo de burla.
¿Qué pasaría si cada vez que avanzas y aprendes algo nuevo, tu padre se siente muy inseguro y te invalida, haciéndote sentir tonta?
- Que no desarrollarías la capacidad de identificar tus avances, de validar tu aprendizaje o apreciar tu inteligencia
- O si lo haces, probablemente aprendieras que ser inteligente, que aprender, puede dañar tu relación con los demás
¿Qué pasaría si cada vez que te quejas o muestras tu descontento, tu abuela responde con violencia?
- Que crecerías con miedo de tu propia voz, o con conflicto interno hacia tu parte reivindicativa.
Cualquiera de estas situaciones puede vivirse como una amenaza para el vínculo, por lo que no sería extraño que aprendieras a censurarlas, a eliminarlas con la intención de protegerte.
Y puede que en ese momento te sirviera esa estrategia
pero ¿te sirve ahora?